En términos jurídicos y sociales un estado es la forma y organización de la sociedad, de su gobierno y el establecimiento de normas de convivencia humana. Es la unidad jurídica de los individuos que constituyen un pueblo que vive al abrigo de un territorio y bajo el imperio de una ley con el fin de alcanzar el bien común. El Estado es una maquinaria mediante la cual se hace efectivo el poder político y el gobierno es quien detenta ese poder. Es importante diferenciar las palabras gobierno y Estado. Los gobiernos ejercen la función de Estado durante el tiempo que establece la ley. El Estado continua mas alla de quien detente el poder.

Es bueno aclarar esta diferencia porque las decisiones que toma un Jefe de Estado las toma en nombre de la República Argentina mas allá de como se llame y del partido político que lo llevo a ocupar la primera magistratura del Gobierno. También hay que detenerse en que la obligación del estado es alcanzar el bien común. Esto último tiene un significado fundamental para comprender la función de los gobiernos y para quienes gobiernan. Cuando un Ministerio es ocupado por un empresario al cual solo le preocupa la rentabilidad de las empresas, comienza a olvidarse del sentido del Estado. Cuando un Presidente se recluye en una idea y desde todos los sectores, inclusive sus aliados le señalan que está equivocado, también se olvida del bien común.

Si se intenta cumplir un objetivo sin importar las consecuencias se cae en la impronta de Maquiavelo: El fin justifica los medios. La sensación es que para el gobierno hay que llegar a la meta sin importar quien queda en el camino. La muestra es el tema tarifario. No importa lo que me digan, no importa que no se puedan pagar, no importa que los salarios pierdan poder adquisitivo, solo importa aumentar las tarifas para que las cuentas de las Empresas cierren.

En términos de política de Empleo es lo mismo. No importa inaugurar fábricas robotizadas, no importa que despidan, no importa que las pymes presenten recursos de amparo solo hay que pensar en los números y que cierren. Esta impronta del gobierno de Mauricio Macri aleja al Gobierno de la sociedad y mucho más de los pobres. Es prioritario que se entienda que un Estado no es una Empresa. Un Estado tiene a su cargo la Salud Pública, la Educación Pública, la Seguridad Pública, la Justicia en fín, una enormidad de obligaciones que van más allá del debe y haber. A los Estados les cuesta cerrar sus cuentas y mucho más en las Naciones pobres como la nuestra. A los Empresarios le cuesta entender esta lógica porque estan formados con otra lógica y porque los negocios y la política son opuestos. La política cuando hace negocios son negociados y en el medio siempre hay un delito.

Hoy, cuando se viene denunciando la herencia recibida y se anuncia que el país está en crisis es una buena oportunidad para convocar a todos los sectores de la comunidad y proponer políticas de Estado. Comprometer a todos, políticos, Sindicalistas, jueces, economistas, en fin a todos para firmar un compromiso al estilo de La Moncloa para fijar las premisas de Estado para el corto, mediano y largo plazo. Si se persiste con la actitud de no escuchar a nadie ni ver la realidad la situación va a complicarse mucho más si se pretende aumentar las tarifas en el més de Octubre.