Los jueces se han convertido en las vedettes de algunos medios de comunicación que los han ubicado en un lugar que lejos está de la función para la cual han prestado juramento. La inversión de la carga de a prueba deja indefensos a los argentinos. Mientras observanmos a ex funcionarios, actuales miembros de Gobierno y periodistas desfilar por tribunales acusandose mutuamente sin presentar ninguna prueba que los avale. La ex presidenta, el director de aduanas, la diputada Margarita Stolbiser, Julio de Vido, Eduardo Feinmann y tantos otros mas, concurren asiduamente a los tribunales por denuncias cruzadas que hasta el momento no tienen ningún asidero.
Mientras tanto, la inflación continúa destruyendo el salario, las empresas despiden personal, crece la desocupación y la incertidumbre genera preocupación, los fiscales sobreactúan llamando a periodistas para, en off de record informales que tal o cual funcionario está al borde de la detención o pronto a prestar declaración. Por su parte, los miembros de la Corte Suprema de Justicia ocupan el lugar de la política y pusieron un freno al desmesurado aumento de tarifas del gas y le requirieron a la Procuración que envíe el recurso de queja para tratar la otra cuestión de fondo: Las tarifas de energía.
Los titubeos del Gobierno para encarar la debilitada economía donde cayó el consumo, la producción y todos los dias cierran comercios ante la falta de certezas para enfrentar los costos anuales, la respuesta del Ministro de Hacienda es que la inflación dejo de ser un problema para los argentinos situando el índice 2016 en el 45 por ciento. Esto motiva a que las Pymes, ante la irresolución de los temas que realmente les impiden producir comiencen a presentar amparos judiciales para evitar el cierre de sus emprendimientos.
El ejemplo mas emblemático son las economías regionales que ante el ingreso de alimentos importados como manzanas de Chile y la negtiva del Gobierno a recibirlos tienen pensado presentar un recurso de amparo ante los tribunales provinciales para que intervengan, imaginando que los jueces pueden prohibir la importación de productos a afecten directamente a la región.
Esta es la sobreactuación de la Justicia. Los jueces ocupan lugares que deja la política. Comienzan a confundirse los roles y los medios recurren a la Justicia ante la incapacidad de la política de resolver cuestiones que le son propias. No obstante la historia Argentina ya nos demostró que cuando la política ingresa por la puerta de los tribunales la justicia se escapa por la ventana y, además debemos internalizar que si los jueces ocupan el lugar de la política la experiencia ya nos enseñó que la reacción ciudadana no es la mejor y no sería bueno que se vuelva a escuchar: Que se vayan todos.
La política tiene la oportunidad de revertir la situación comprendiendo la importancia de solucionar las necesidades básicas. Desde el oficialismo dejar de pensar tanto en Comodoro Py y dedicarse a gobernar y, la oposición interpretar su rol republicano reconociendo el voto popular y cambiar las marchas de la resistencia por proyectos que beneficien a las mayorías. Todo un desafío que pondrá de manifiesto quien es quien en la política Argentina.
