El Gobierno comienza a delinear su verdadera estrategia, la misma que tuvo que modificar en el cierre de campaña de Mauricio Macri cuando, ante unos militantes que lo escuchaban atónito y no atinaban a silbar ni aplaudir giró en busca de los votos que creía que perdía ante un Daniel Scioli que se había impuesto en las elecciones y debían dirimir la Presidencia en un Ballotage.
El Futbol para todos. Fernando Niembro, por entonces candidato a Diputado Nacional ya había señalado que si querían ver Futbol gratis había que ir a Cuba, dejaba abierta la puerta a la privatización del deporte preferido de los argentinos. Macri cuando vio que peligraban sus chances en la segunda vuelta dijo que el Futbol continuaba siendo gratuito.
Aerolíneas Argentina. Lo mismo que en el ejemplo anterior el por entonces candidato había anunciado su intención de privatizarla. Sin embargo cuando debió reencausar su discurso realizó una ferrea defensa de la línea de bandera anunciando que continuaría en manos del Estado.
En ningún momento los argentinos sospecharon que el tarifazo iba a obligar al cierre de varias pequeñas y medianas industrias como tampoco imaginar que la sociedad iba a tener que recurrir a la justicia para frenar un despiadado aumento que hace prácticamente impagables los servicios escenciales.
No obstante, cuando en el més de diciembre se anunció el gabinete que lo iba a acompañar, con Ministerios ocupados por Ceos de compañías multinacionales la idea comenzaba a esbozarse.
Globos de ensayo y prueba y error fueron los primeros anuncios y despidos a destajo tanto en areas gubernamentales como en empresas privadas fueron las primeras señales. Tarifas que llegaron a aumentar un 500 u 800 por ciento las siguientes. Mientras tanto continuaban los despidos y la oposición tomo como iniciativa una ley que protegía el trabajo por dos años pero el Presidente la veto.
Los sindicatos opositores como la CTA comenzaron, desde un principio a marchar y reclamar la suspensión de los despidos. La CGT desbordada por los hechos no tuvo reacción y solo atinó a renovarse conformando un trio que lejos de reclamar políticas sociales sólo se alineo al Gobierno y se conformó con un bono de $ 2.000.
La situación social se tornó crítica y el sinceramiento de la cantidad de argentinos pobres puso al descubierto una realidad que permaneció oculta los últimos años revelando que la Argentina es un país pobre y seguira siéndolo si no se toman medidas urgentes para paliar una crisis que se va agudizando por las suspensiones de personal en las industrias y en los peores casos por el cierre.
Si a la crítica situación le sumamos el aumento en casi todos los servicios y el transporte como el subte que se incrementó en un 67 por ciento, complica aún más la alicaída economía de la clase media y mucho más de las personas por debajo de la línea de pobreza.
Sin embargo la sensación es que desde la casa de gobierno sólo pretenden avanzar en el mismo plano: un país para unos pocos y el resto que se adapte.
