El presidente y el líder del partido amarillo acumulan desencuentros por la elección porteña y un acuerdo en provincia de Buenos Aires cada vez más lejano. Los motivos de la pelea, las declaraciones cruzadas y lo que viene

Hay razones inocultables y también de las otras. Las diferencias entre Javier Milei y Mauricio Macri escalaron esta semana a niveles sin precedentes. Fueron días de posiciones extremas. El territorio está de los dos lados de la Avenida General Paz: Capital y Provincia. La elección porteña es un presente de lucha y la bonaerense tiene pronóstico reservado. En La Libertad Avanza y en el PRO están de acuerdo en el qué, pero no tanto en el cómo. El Presidente quiere y el ex presidente dice que así no puede. Los libertarios exigen una fusión, pero los otros temen que eso derive en una irremediable extinción.
La pelota estuvo casi toda la semana del lado del PRO. Después de las reuniones timoneadas por la capitana de la estrategia electoral libertaria, la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, Macri jugó a tres bandas: buscó alambrar el partido para evitar más fugas, envió un guiño a los radicales para reeditar un “mini” Juntos por el Cambio, y puso el cuerpo para enfrentar la ofensiva de la Casa Rosada.
La respuesta llegó el jueves, cuando Milei habló sin medias tintas, minimizó el rol del líder del PRO en la negociación bonaerense y resaltó a Cristian Ritondo, el diputado que preside el partido amarillo en la provincia de Buenos Aires y que soporta las presiones simultáneas de los que buscan la paz y los que agitan el conflicto.
Para entender el presente hay que reconstruir una línea de tiempo. Los trece intendentes del PRO fueron el martes al búnker del barrio de San Telmo para pedir que Macri no demore el acuerdo con La Libertad Avanza. Pero se fueron con la convocatoria a una reunión dentro de 15 días con 300 concejales. Y a la solicitud para que se despegue la negociación bonaerense de la elección porteña, el ex mandatario respondió desde la ciudad de Balcarce, con una sorpresiva catilinaria.
“Al presidente no lo cuidan y le dicen cosas todos los días que no son acordes a la realidad. La primera es que todavía no hemos escuchado claramente un mensaje de vocación de hacer una alianza de partidos, en el cual pongamos voluntad política. Después está el para qué: para qué proyecto, para qué ideas, para la defensa de qué valores. Y después los nombres”, afirmó Macri en la tierra de Juan Manuel Fangio, en la primera de tres postas en la Quinta Sección Electoral.
Pero lo que cambió todo fue la declaración que anticipó Infobae y que sacudió el tablero político. Sobresaltó a la Casa Rosada pero también a los que suben y bajan pisos de la sede del PRO en la calle porteña Balcarce. “No puede con su genio”, dijo una personalidad encumbrada del partido.
La frase fue la siguiente: “Lo que tenemos por delante, y Cristian (Ritondo) lo ha repetido mil veces, es un acuerdo institucional. Nosotros vamos a poner todo lo mejor que tenemos. Me da la sensación que a todos los que tenían precio ya los compraron, acá no hay gente con precio, hay gente con valores. Y si realmente hay vocación de trabajar juntos, lo vamos a encontrar”.
Fuente: Infobae
