El secretario Administrativo, Eduardo Viramonte Olmos, presentó su dimisión ante la vicepresidente. “No cuento con las facultades necesarias para el cargo”, dijo en una carta

A solo un mes de su nombramiento, Eduardo Viramonte Olmos presentó hoy la renuncia al cargo de Secretario Administrativo del Senado, con el argumento de no contar “con las facultades necesarias para el ejercicio” de la función.
La dimisión fue presentada en una carta dirigida a Victoria Villarruel, Presidenta de la Cámara alta, a la que accedió Infobae, quien desde hace unas semanas decidió reformular su equipo de colaboradores más cercanos.
“Por medio de la presente me dirijo a Ud. a fin de comunicar mi renuncia indeclinable al cargo de Secretario Administrativo de esta Honorable Cámara de Senadores de la Nación. Motiva esta decisión que a 30 días de mi designación tratada por este honorable cuerpo, no cuento con las facultades necesarias para el ejercicio del cargo que me fuera conferido.
“Razones de decoro y de ética republicanas me impiden permanecer ostentando el cargo que me fuera conferido”, concluyó la misiva, que tiene la firma de “recibida” este viernes 6 de junio.
Eduardo Viramonte Olmos es un abogado cordobés que era una de las personas de confianza de la vicepresidente y había llegado con la misión de ocuparse de la gestión de la Cámara, que incluía, entre otras funciones, las vinculadas a cuestiones presupuestarias.
“En el Senado hay dos modelos de gestión: el de Cristina Kirchner, que delegaba todo, y el de Gabriela Michetti, que no lo hacía. Villarruel no está dispuesta a delegar el control y las decisiones más sensibles, porque si hay un problema o una irregularidad, la que deberá dar respuestas ante la Justicia va a ser ella”, explicaron.
Fuente: Infobae
