La ofensiva para frenar el avance kirchnerista en la central obrera dejó secuelas e interfiere en una agenda compleja que se abre. ¿Puede haber un solo líder cegetista?

Faltan menos de cuatro meses para que nazca una nueva CGT, pero, mientras se perfila la renovación de autoridades, la dirigencia cegetista pasó una de sus semanas más agitadas y con mayor riesgo de división. El detonante fue la condena a Cristina Kirchner, que reavivó la interna sindical y dejó secuelas que aflorarán esta semana cuando se discuta si se sumará al Consejo de Mayo citado por el Gobierno.

La administración de Javier Milei hará una fuerte apuesta a buscar consensos multisectoriales para lograr la modernización laboral y la CGT deberá decidir qué hacer en medio de sus peleas y de un escenario socioeconómico complicado por el cepo oficial a las paritarias, que ya detonó protestas en sindicatos importantes como Comercio y Sanidad.

Por un lado, la Federación Argentina de Empleados de Comercio y Servicios (FAECYS), liderada por Armando Cavalieri, sigue sin tener homologado su último aumento salarial (5,4% trimestral, más tres sumas fijas) porque superó la pauta oficial y denunció el “reiterado incumplimiento” del acuerdo por parte de algunas cadenas mayoristas, donde los trabajadores ya iniciaron medidas de fuerza para reclamar el pago íntegro del incremento para el período abril-junio.

Según FAECYS, “distintas empresas adoptaron mecanismos para eludir lo pactado: algunas pagan las sumas fijas pero no aplican los porcentajes, mientras otras otorgan anticipos parciales sin ajustes posteriores”. Por eso Cavalieri se quejó: “Los acuerdos paritarios son producto de una negociación responsable entre partes y deben cumplirse sin excusas. No vamos a permitir que los trabajadores sean la variable de ajuste en este contexto”.

La Federación de Trabajadores de la Sanidad Argentina (FATSA), por su parte, decidió profundizar las protestas este lunes y martes en demanda de un aumento salarial que compense la inflación, luego de haber rechazado una oferta de los empresarios de un incremento del 1% mensual en los sueldos para el trimestre mayo-julio, tal como quiere el Gobierno.

“Vamos a resistir para que no nos perjudiquen, para no perder y para que no nos bajen los salarios”, advirtió Héctor Daer, líder de FATSA y cotitular de la CGT, tras criticar “la irresponsabilidad de los empresarios de Sanidad que se niegan a recomponer los salarios del sector asistencial”. “Con trabajadores mal pagos no hay sistema de salud que funcione”, dijo.

Fuente: Infobae