El diputado nacional planteó construir una “diagonal de la sensatez” para las elecciones nacionales con partidos que estén alejados de los extremos. No descartó ser candidato

A pocos días del cierre de alianzas para las elecciones nacionales del 26 de octubre, el diputado nacional Martín Tetaz propuso la creación en la ciudad de Buenos Aires de un espacio alternativo a La Libertad Avanza y el kirchnerismo. Consideró que debería ser una tercera posición, a la que denominó “diagonal de la sensatez”, que podría incluir al PRO si no llega a un acuerdo con la Casa Rosada.
En una entrevista en su despacho del anexo de la Cámara, frente al Congreso, el economista y legislador explicó a Infobae que su objetivo no es reeditar viejas fórmulas políticas, como fue Juntos por el Cambio, sino un nuevo instrumento electoral para competir en octubre y proyectarse al 2027. “Así, vamos a un nuevo balotaje entre Manuel Adorni y Leandro Santoro”, afirmó.
Tetaz, que no descartó ser candidato, insistió en que la polarización extrema, con fanatismos de un lado y otro, dejó de ser viable para gran parte del electorado porteño. “Hay una demanda que espera, está en la calle”, afirmó, pero aclaró que no se trata de una “vía del medio”, ni la continuidad de los formatos tradicionales. Más bien, perfila una alianza plural respaldada por dirigentes del PRO, del radicalismo, Coalición Cívica y otros referentes que rehúyen los extremos y buscan un rumbo centrado en políticas responsables y respeto republicano.
A pesar de las negociaciones en curso entre La Libertad Avanza y sectores del PRO, Tetaz apeló a que ese posible acuerdo no sea la única alternativa para un sector importante de los votantes porteños que rechaza ambas expresiones políticas. Y confió en que el nuevo espacio podrá presentar candidaturas competitivas, incluso al Senado, y ser protagonista en un escenario electoral que avizora fragmentado si no hay articulación a tiempo.
Su proyecto aspira a ser el refugio para el grueso de la sociedad que demanda sentido común, por encima de la confrontación ideológica y el fanatismo.
– ¿Cuál es tu idea sobre la actualidad política y qué vas a hacer en el futuro próximo?
– Estamos en un momento bisagra donde las posiciones se extreman y la gente pide razonabilidad, no fanatismo. Ni defender ciegamente a Cristina ni justificar recortes a jubilados o a los médicos del Hospital Garrahan sin cuestionamientos. Hay mucha gente que acompaña lo que está bien, como bajar la inflación o terminar con regulaciones inútiles. El desafío es construir una alternativa firme para 2027 que no sea kirchnerismo o La Libertada Avanza.
– ¿Vas a militar en la provincia o en la Ciudad?
– Siempre estuve en la Ciudad. Intenté colaborar en la provincia con una alternativa a Kicillof que no funcionó. Hoy la mejor posibilidad para esta tercera posición, esta posición de racionalidad, está en la ciudad de Buenos Aires.
– Dices “razonabilidad”. ¿No es redundante porque todos pretendemos ser racionales?
– No todos son racionales. No es racional negar la corrupción probada por decenas de jueces ni tolerar discursos extremistas o incitar violencia. La política argentina está llena de posturas fanáticas, pasionales.
– ¿Cómo se va a aplicar esa “racionalidad” ante los vetos presidenciales que debe decidir Diputados?
– Análisis veto por veto. Hay cosas razonables para vetar y otras no. Por ejemplo, estamos a favor de no seguir extendiendo moratorias, pero también pedimos recomponer derechos como un 7% de aumento para jubilados, que no es un gasto nuevo, sino una reparación por inflación.
– ¿Y la cuestión de discapacidad?
– Tenemos una propuesta clara para recomponer esos fondos con una auditoría para eliminar fraudes, pero la solución no puede postergarse años. El Gobierno debe garantizar esa recomposición antes de la votación; si no, no vamos a apoyar el veto.
– Volviendo a lo electoral, vos planteás una tercera posición en la Ciudad que no sea “el medio”.
– El medio es una trampa, no existe. Imagino un triángulo: kirchnerismo, Milei y una tercera posición que refleje la demanda actual de la gente que rechaza ambos extremos.
Fuente: Infobae
