En la temporada alta distintos puntos del país registraron buenos resultados turísticos pese a la caída general, aunque hubo otros que anotaron muy bajos niveles de reservas

Durante las vacaciones de invierno, los niveles de ocupación turística variaron notablemente según la región y el tipo de destino. Se observó una tendencia general a las estadías cortas de entre 4 y 5 días, contrataciones de último momento y viajes combinados. Esta dinámica afectó de forma dispar la ocupación en todo el país.
“El escalonamiento del receso permitió una mejor distribución del flujo turístico que ayudó a sostener y extender el movimiento a lo largo de julio, aunque por supuesto tiene como contrapartida la desconcentración de la ocupación. Estamos ante un turista cambiante, que ya no realiza reservas anticipadas, que toma decisiones de último momento y que elige estadías más cortas y visitar más de un destino”, aseguró Laura Teruel, presidenta de la Cámara Argentina de Turismo (CAT)
De acuerdo al informe preliminar de la entidad en base a datos provinciales, los niveles más altos de ocupación se registraron en destinos del norte del país. En Catamarca, Fiambalá alcanzó el 99%, seguida por Belén (94%), Antofagasta de la Sierra (85%) y la capital provincial (80%). En San Juan, Calingasta llegó al 80% y el Gran San Juan al 75%, mientras que en Jujuy, la Quebrada marcó un 80% y el promedio provincial fue de 73%.
En el Litoral, Curuzú Cuatiá, en Corrientes, lideró con 83% de ocupación, y los Esteros del Iberá alcanzaron el 79%. Misiones también mostró cifras elevadas: Puerto Iguazú superó el 85% y San Ignacio llegó al 78%. La provincia tuvo un promedio del 75%, y el Parque Nacional Iguazú recibió a más de 169.000 visitantes, un 35% más que en julio del año anterior.
Córdoba recibió más de un millón de turistas. Villa General Belgrano tuvo un 78% de ocupación, con picos cercanos al 90%. Otros destinos con cifras destacadas fueron Capilla del Monte (72%), Santa Rosa de Calamuchita (71%) y Villa Carlos Paz (68%, con picos superiores al 87%). Córdoba capital promedió 62%, con ocupación plena en categorías superiores.
Mendoza registró una ocupación promedio provincial del 65%, con picos del 80% en algunas zonas. La provincia recibió 320.000 turistas y el impacto económico superó los $120.000 millones.
En Santa Fe, el promedio provincial fue del 56%, con picos de hasta el 85% en la capital. Visitaron el destino más de 600.000 personas con un impacto récord superior a $ 16.000 millones.
En la provincia de Buenos Aires, Tandil superó el 70%, mientras que Sierra de la Ventana marcó 50% y Mar del Plata tuvo un promedio general de 40%, con picos del 70% el fin de semana del 26 de julio. En la Ciudad de Buenos Aires, la ocupación alcanzó su punto más alto en la segunda semana de julio con 65%, descendiendo a 53% en la última semana relevada.
En Patagonia, San Carlos de Bariloche registró un 80% de ocupación y una temporada récord en vuelos, con 1.075 conexiones nacionales e internacionales programadas. En cambio, otras localidades de la región mostraron cifras más moderadas: Dina Huapi (65%), Ushuaia (60%), Neuquén capital (56%) y San Martín de los Andes (46%).
Fuente: Infobae
