“¿A varios que nos opusimos a Ganancias en el paquete fiscal de 2024 ahora nos piden esto?”, se quejó un senador opositor ante Infobae. En el PJ algunos creen que la Casa Rosada lo usará, cerca de la eventual sesión, como moneda de cambio

La disputa sobre la reforma laboral sumó, en las últimas 96 horas, la desesperación de varias provincias ante la segura caída en la coparticipación si avanza el dictamen que consiguió firmar La Libertad Avanza en diciembre pasado en el Senado, luego frenado por tropelías de la Casa Rosada en el tratamiento del hoy sancionado y vigente Presupuesto 2026. La situación, que generaría un costo político al Gobierno libertario -siempre y cuando logre dicho objetivo-, comenzó a sembrar advertencias de potenciales aliados del oficialismo no sólo por el proyecto en sí mismo, sino por el inevitable condicionamiento para el período ordinario, que comenzará el 1 de marzo.
“¿A varios que rechazamos la reinstauración de Ganancias en el paquete fiscal de 2024 ahora nos piden esto?”, se quejó un legislador opositor ante Infobae. Desde otro despacho con intenciones de ayudar deslizaron a este medio: “Supongamos que estamos ‘mejor’ en la macro, aunque la salida formal de la recesión no la veo aún. Decime cómo hace un gobernador si en unas semanas te sacan el equivalente al pago de uno o dos meses de sueldos en una planta pública que ya recortaste. Ni con ATN -en referencia a los Aportes del Tesoro Nacional- te lo cubrirían. Y en el Senado representamos a las provincias. No se entiende”.
El oficialismo le bajó el tono en las últimas horas. “No parece ser tan grave, aunque cada provincia es distinta. No es lo mismo una en la que pocos pagan Ganancias y recibe coparticipación generosa, que otra con mucha más espalda a la que le llega menos, en comparación general por habitante”, aseguró un libertario. En tanto, otro sugirió: “No hay que armar grandes dramas por esto si no hay votos para algún artículo. Ya pasó en ley Bases y el paquete fiscal y el país siguió adelante con Milei”.
La última definición fue compartida por un soldado peronista. El mismo dijo: “Mi apuesta es que lo van a usar de moneda de cambio cuando se acerque la sesión. Estará en manos del Presidente, junto a los ministerios de Economía, y del Interior. Han demostrado ser más pragmáticos en las sesiones extraordinarias de diciembre. Estimo continuarán por la misma vía si convocan en febrero”.
Del otro lado, la jefa libertaria en la Cámara alta, Patricia Bullrich, anunció en reiteradas ocasiones la reanudación de reuniones y peloteos con empresarios, gremios y la oposición de cara a los próximos días, aunque los dueños de los votos clave ya bajaron la ansiedad por el destino del texto.
Por caso, durante el último fin de semana, desde una fuerza dialoguista en el Senado manifestaron a Infobae: “El oficialismo creció desde el 10 de diciembre y está muy bien que maneje la agenda. Es lo que hay que hacer. Sin embargo, con lo que siempre hay que tener mucho cuidado es con el costo político de querer acelerar sin parar. Me refiero al Ejecutivo. Se lo avisamos a Bullrich y por eso se dejó la reforma laboral para febrero. Pero tampoco se deben exceder en poner plazos que después no se cumplan. Nos desgasta como aliados”.
Ayer, este medio contó que un senador advirtió: “Si esto avanza con muchos cambios extra, la votación en particular será densa y delicada. Y del otro lado estará el kirchnerismo. Años atrás, cuando el cristinismo abrió en el recinto la reforma judicial -después se trabó en Diputados-, fue un papelón. El inconveniente es que el Gobierno pretende pocas modificaciones; nosotros, algunas más”.
Junto a las leyes laboral y de glaciares -también tiene despacho firmado en la Cámara alta-, otro dictamen que aguarda a febrero es el de estabilidad monetaria. Se encuentra en Diputados, aunque no preocupa a los bloques. Uno que sí generaría rispideces es el Código Penal, que ya estuvo incluido en el temario extraordinario de diciembre y no se presentó, ni siquiera, en mesa de entradas. Tampoco se conoce la modalidad.
Fuente: Infobae
