Un diseño técnico que incluye cabinas cerradas y un recorrido de veinte minutos permitirá a los visitantes contemplar tanto la ciudad como el Río de la Plata y la Reserva Ecológica

Después de una espera de más de una década, y en sintonía con ciudades como Santa Mónica, Singapur, Osaka o Las Vegas, el proyecto de la gran rueda panorámica de Buenos Aires, conocida popularmente como el “London Eye porteño”, inició su construcción en Puerto Madero y prevé su apertura para mediados de 2027. Con una inversión superior a 8 millones de dólares, la estructura se erigirá como uno de los nuevos hitos visuales y turísticos de la ciudad.

La idea surgió en la Corporación Puerto Madero, la sociedad anónima de propiedad estatal, integrada en partes iguales por el Estado nacional y el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, que se encarga de llevar adelante proyectos para el desarrollo urbano de ese barrio.

El dato distintivo de la iniciativa radica en sus dimensiones técnicas: la noria contará con un diámetro de 79 metros y alcanzará una altura total superior a los 80 metros, lo que permitirá alojar 36 cabinas cerradas y climatizadas con capacidad para ocho personas cada una. En total, podrá transportar hasta 288 pasajeros en cada recorrido de aproximadamente 20 minutos, permitiendo vistas panorámicas de 360 grados sobre el perfil de Puerto Madero, el Río de la Plata y la Reserva Ecológica.

La construcción se desplegará sobre una base de hormigón armado de 1.100 metros cuadrados y dispondrá de un sistema de iluminación LED, convirtiéndose también en un punto de referencia nocturno visible desde distintos sectores de la ciudad. Este dato técnico, ubicado originalmente al final del informe, revela el carácter monumental de la estructura y su impacto previsto en el cielo porteño, donde se distinguirá junto a edificaciones emblemáticas como la torre YPF y los rascacielos de Puerto Madero.

El traslado del proyecto y los obstáculos iniciales

La génesis del proyecto se remonta a 2016, pero atravesó numerosas dificultades administrativas y de localización. En un inicio se proyectó su emplazamiento en el Dique 2, pero la propuesta fue rechazada por la Universidad Católica Argentina, lo que obligó a relocalizarlo en el Dique 1 tres años después. Este cambio de ubicación fue determinante para destrabar el emprendimiento.

Otra etapa crítica fue la superación de la audiencia pública ante la Agencia de Protección Ambiental de la Ciudad, donde se concluyó que la estructura propuesta no generará impactos negativos significativos: no generará ruidos molestos ni residuos peligrosos, ni interferirá con el tránsito o la aeronavegación. La confirmación oficial del inicio de la obra fue remitida a la Comisión Nacional de Valores, paso administrativo que permitió destrabar definitivamente un desarrollo demorado por casi una década.

La ejecución está en manos de RDBA.SA, responsable de la financiación, desarrollo, construcción, mantenimiento y futura operación de la noria. El contratista principal encargado de la obra civil y el montaje es GCDI, anteriormente conocida como TGLT. En tanto, la tecnología especializada en atracciones panorámicas de esta escala será provista por la compañía china Jinma Entertainment Corp., mientras que la iniciativa original fue impulsada por Fénix Entertainment.

Con esta infraestructura, la ciudad de Buenos Aires apunta a fortalecer su atractivo turístico internacional, alineándose con metrópolis como Londres y su célebre London Eye. Esta nueva atracción busca atraer visitantes del exterior, dinamizar la economía local y reforzar la relevancia turística de Puerto Madero, consolidado como uno de los barrios más concurridos por el turismo. Además de ofrecer una nueva postal a su ya conocido catálogo.

Fuente: Infobae