El proceso de quiebra decretado por la jueza Marta Cirulli no detiene su marcha aun cuando se esperen apelaciones. Se investigan también posibles maniobras de lavado de dinero e ilícitos para constituir «acreedores amigables» a través de la recompra de deuda.

La jueza de la quiebra avanzar para establecer si hubo ilícitos durante el proceso.