Conviven por estos días dos visiones: una que pone el acento en la necesidad de que haya PASO y otra que advierte que el peronismo hoy está condicionado por la situación legal de Cristina Fernández de Kirchner y que, frente a ese escenario, la prioridad pasa por correr ese límite y proteger la potencialidad de transformación.

Con la expectativa puesta en que mayo sea el momento de las definiciones, el Frente de Todos completó otra semana en la que en materia electoral volvieron a perfilarse estrategias contradictorias por parte de dos de los principales polos de la coalición, mientras que en el plano de Gobierno hizo frente a días atravesados por las altas temperaturas, los cortes de suministro eléctrico y el acuerdo con el FMI para renegociar las metas.
En cuanto al ordenamiento para las elecciones, en el FdT conviven por estos días dos visiones: una que pone el acento en la necesidad de que haya PASO porque considera que en esa primaria se definirá el PJ de los próximos años, y otra que advierte que el peronismo hoy está condicionado por la situación legal de Cristina Fernández de Kirchner y que, frente a ese escenario, la prioridad pasa por correr ese límite y proteger la potencialidad de transformación.
En este marco, el jefe de gabinete Agustín Rossi, acostumbrado a los debates parlamentarios desde sus tiempos de titular del bloque en Diputados, convocó a los principales dirigentes del oficialismo a calmar ansiedades y recordó que «falta mucho para junio», en referencia a los vencimientos para inscribir precandidaturas, y agregó: «Correrá mucha agua bajo el puente».
Fuente: Télam
