Empresarios que lo escucharon en La Rural y en el Llao Llao le bajaron el pulgar. Pero el líder libertario sigue en ascenso. Cristina Kirchner se mantiene en silencio, Massa busca desactivar la corrida cambiaria y al Presidente lo maltrata hasta la CGT. Novedades en el PRO

El candidato presidencial Javier Milei dejó de ser para los empresarios una figura pintoresca. Las presentaciones que hizo en los últimos días en La Rural y, sobre todo en el hotel Llao Llao, encendieron alarmas y dejaron disconformes a la mayoría de quienes lo escucharon. Los resultados de una encuesta entre los asistentes al encuentro en el bucólico paisaje patagónico así lo confirmaron: de 60 votos posibles, sólo tuvo 3. Fue la contracara de “la vida real”: un crecimiento sin pausa en las encuestas, empujado por el salto del dólar y la inflación y las internas a cielo abierto en el Gobierno y la oposición.
No sólo Milei estuvo en el centro de la escena. Cristina Kirchner, con la persistencia de un silencio pétreo, sigue dominando la lógica del Frente de Todos; mientras en el PRO cede la tensión, tras el choque de Mauricio Macri y Horacio Rodríguez Larreta. Se vienen definiciones clave en su bastión, la ciudad de Buenos Aires, y en la relación con los radicales.
En simultáneo a que se conocía cómo el círculo rojo pareció bajarle el pulgar, Milei logró imponer en la agenda su principal propuesta de campaña, la dolarización. Dirigentes políticos, economistas, los mismos empresarios y sindicalistas de la CGT y la CTA describieron esa idea como impracticable. En el rechazo no hubo grieta: la criticaron tanto en el Frente de Todos como en Juntos por el Cambio.
Fuente: Infobae
