Si bien pactaron una tregua durante el encuentro que mantuvieron en San Isidro, larretistas y macristas, alineados con Patricia Bullrich,  mantienen en cada distrito a sus favoritos y están lejos de llegar fórmulas consensuadas.

El PRO ensayó en las últimas horas una tregua luego de que el conflicto interno escalara en las últimas semanas entre larretistas y macristas tras la decisión del alcalde porteño de convocar a elecciones «concurrentes» en la Ciudad de Buenos Aires a través de la boleta única electrónica.

La cumbre de los popes del partido amarillo en la localidad de San Isidro sirvió para pactar una tregua y reglas de juego: se activó una mesa política para conversar diferencias en privado y evitar que la pelea interna se salde a través de los medios y las redes sociales.

La decisión de Larreta de que en la CABA se voten las categorías municipales con boleta única electrónica y no lista sábana causó enojo entre los principales referentes del partido -Mauricio Macri, Patricia Bullrich y María Eugenia Vidal-, quienes no ahorraron críticas hacia el alcalde tanto en público como en privado.

Juntos por el Cambio buscará ahora acelerar la presentación de planes de cara a la sociedad, en un contexto donde el precandidato de La Libertad Avanza Javier Milei ya está lanzado, mide bien, le roba votos ‘por derecha’ a la coalición PRO, UCR y Coalición Cívica y viene impactando la agenda con su polémica sobre la dolarización de la economía.

Fuente: Télam