El presidente criticó a la oposición y dijo que «no ejercen la libertad de prensa», sino que «abusan de ella» y «dicen barrabasadas». «El mundo vive en un capitalismo muy perverso, más preocupado por lo financiero que por lo productivo», afirmó.

El presidente Alberto Fernández llamó este lunes a «no entregar el poder» a quienes «dicen barrabasadas y abusan de la libertad de prensa», defendió la economía popular y un modelo de país «industrializado como el que alguna vez soñó Juan Perón» y pronosticó que será alguien del Frente de Todos (FdT) quien lo sucederá en el cargo.
«El 10 de diciembre va a haber otro Gobierno y va a ser uno o una de los nuestros quien va a sucederme», pronosticó Fernández al encabezar el acto por el Día de los Trabajadores de Empresas Recuperadas en Llavallol, provincia de Buenos Aires.
El acto se llevó a cabo en la Cooperativa de Trabajo Cotramel, exmetalúrgica Canale, con la presencia de representantes del sector de todo el país. Luego, al manifestar su convocatoria a la unidad del Frente de Todos (FdT), Fernández dijo que la misión es “explicarle a los argentinos que tienen motivos para estar preocupados” que «el problema está enfrente”, en alusión a los las fuerzas políticas opositoras.
Insistió con que el verdadero problema son «los que dicen que la economía popular son una banda de planeros que no quieren trabajar” y los que afirman que “hay que terminar con la indemnización por despido”.
“El problema son los que dicen que hay que terminar con las vacaciones pagas, el problema está con los que dicen que hay que imitar a Qatar que no tiene sindicatos, en los que creen que la escuela pública es un sistema de adoctrinamiento, los que dicen que la salud pública está de más”, enfatizó.
Advirtió que algunos precandidatos de la oposición «no ejercen la libertad de prensa» sino que «abusan de ella» y «dicen barrabasadas», como -señaló- la «privatización de las calles», una propuesta del diputado libertario Javier Milei. Por eso pidió «no entregar el poder a los que redujeron el 13% a los jubilados o que manejaban el PAMI cuando (el cardiocirujano René) Favaloro se suicidó».
Fuente: Télam
