La elevada brecha cambiaria y el peligro de un fuerte salto inflacionario juegan en contra de una eliminación inmediata como se hizo en 2015. En el medio, surgen propuestas de dolarización y bimonetarismo

La eventual salida del control de cambios en el próximo gobierno será muy diferente a la sucedida en diciembre de 2015. En aquel momento, salir del cepo fue una de las primeras decisiones tomadas por Mauricio Macri junto al entonces titular del BCRA, Federico Sturzenegger. Pero ahora tanto los candidatos presidenciales como sus referentes económicos -pasando por todo el espectro- coinciden en que no se podrá repetir aquella experiencia.
Con algunos matices, todos coincidieron en que eliminar las restricciones cambiarias de la noche a la mañana resultaría sumamente riesgoso. Los motivos son diversos, pero podrían enumerarse los siguientes: la brecha cambiaria es hoy más del doble que en 2015, los pasivos monetarios (en particular Leliq) tuvieron un crecimiento exponencial y el riesgo de un estallido inflacionario, mucho más importante que el actual, está latente.
Fuente: Infobae
