Las importaciones superaron nuevamente los USD 7.000 millones en junio por el ingreso temporario de soja. Y el déficit acumulado entre enero y junio superó los USD 3.000 millones

Con los datos del intercambio comercial de junio, que dará a conocer el Indec la semana próxima pero que mostrarían un nivel de importaciones similar al de mayo y exportaciones levemente superiores, el primer semestre del año habría cerrado con un déficit apenas superior a los USD 3.000 millones, el segundo peor resultado de los últimos 20 años. Fue superado en la primera mitad de 2018, cuando las compras al exterior superaron a las ventas en USD 4.890 millones. El impacto de la sequía fue letal y ello se tradujo en una fuerte caída de las exportaciones, lo que obligó a cerrar el grifo de las importaciones por la falta de dólares. Podría haber sido peor. El aumento de la deuda comercial sumado a la asistencia financiera de China amortiguaron este impacto, pero aún así se perdieron reservas. Un esquema difícil de sostener hacia adelante.

Lo que se vio hasta junio es que las exportaciones cayeron mucho más que las importaciones. De hecho, según detalló el economista de Equilibra Lorenzo Sigaut Gravina, las ventas al exterior disminuyeron 23% en el primer semestre versus una contracción de 8% de las importaciones. Según sus cálculos, en el primer semestre, las exportaciones habrían sido de USD 34.300 millones, en tanto que las importaciones, casi USD 37.650 millones, lo que habría dejado un déficit comercial de USD 3.350 millones. Otras proyecciones muestran un número algo menor.

Fuente: Infobae