El astro argentino salió al campo para saludar a los fanáticos y el mayor de sus hijos lo sorprendió. Asados y cumbia para celebrar la llegada del número 10

El evento arrancó con la previa en los alrededores y en los estacionamientos del DRV PNK Stadium donde se juntaron una gran cantidad de hinchas, en su mayoría con camisetas de Inter Miami, y de la selección argentina con el nombre de Lionel Messi y el número 10 en su espaldas.
Más allá del anunció oficial, del discurso del capitán de la selección argentina campeona del mundo, uno de los momentos más comentados de la velada se produjo una vez que pasó la presentación. Leo ya se había retirado y, luego de varios minutos, volvió a aparecer en el campo de juego para saludar a los fanáticos presentes en las gradas.
Lo más gracioso ocurrió cuando, mientras el ex PSG estaba cerca de una de las áreas y sus tres hijos estaban jugando con los pequeños de Busquets, Thiago le tiró un caño a su papá. ¿Cómo terminó la jugada? El balón pasó por entre las piernas del astro rosarino, lo que generó su reacción y la de su primogénito. Leo se dio vuelta y lo miró a su hijo mayor con una sonrisa, mientras que Thiago no pudo ocultar su felicidad y levantó los brazos para festejar que había logrado su cometido.
Fuente: Infobae
