El salto del precio del billete encendió las alarmas en el Gobierno mientras que a los productores de alimentos les preocupa el tipo de cambio diferencial para el maíz. La inflación subiría, como mínimo, 2 puntos porcentuales

Hasta las horas previas a la apertura del mercado, en el equipo económico relativizaban el impacto en la inflación del impuesto PAIS sobre las importaciones porque, destacaban, los productos importados ya vienen aumentando muy por encima del dólar oficial. De acuerdo al índice de inflación mayorista, los importados aumentar en junio 9,7% mientras que el dólar oficial avanzó 7,5% en el mes y 3,4% los dólares financiero. En esos datos fundamentaban los funcionarios las expectativas inflacionarias relativamente moderadas.
Eso cambió ayer, tras el cierre del mercado cambiario con el salto de $24 del dólar informal, que culminó la jornada a $552.
“El blue subió más de 10% en pocos días y eso es capital de trabajo de la pyme y del comercio. Va a precios directo. La brecha me preocupa más que las importaciones”, confió una fuente oficial, quien admitió que “del 6% nos despedimos seguro”. De todos modos, dada la altura del mes, el impacto de la suba del dólar se repartiría entre el próximo indicador y el de agosto. En ese sentido, y en línea con los cálculos privados, el aporte total a la suba de precios de las medidas sería de 2 puntos porcentuales inicialmente, sobre lo que presionará el nuevo precio del dólar libre. “No hay margen para nada bueno, era esto o el default”, se resignó el funcionario. En tanto, en las usinas privadas de análisis económicos, los especialistas se abocaron a proyectar los efectos colaterales.
Fuente: Infobae
