El bulldog de Fernando Pérez Algaba tenía un dispositivo que en un principio se creía que serviría para la investigación del crimen

Los investigadores del crimen del comerciante Fernando Pérez Algaba establecieron que el microchip que posee su mascota, el bulldog francés Cooper entregado a la Policía Bonaerense, el pasado sábado, no posee geolocalización, por lo que no sirve para establecer cuáles fueron los últimos movimientos de la víctima. Mientras, se prevé que mañana comiencen las pericias sobre las prendas de vestir secuestradas a la única detenida como presunta partícipe secundaria del homicidio.

Fuentes judiciales confirmaron a Télam que el microchip colocado al bulldog francés propiedad de Pérez Algaba, alias “Lechuga”, que fue hallado deambulando el viernes en el barrio porteño de Villa Lugano, “no posee ninguna geolocalización”.

“Es un chip común que se usa en Estados Unidos, que casi todos los perros de raza tienen y que almacena su historia clínica”, explicó un investigador. Ahora, y tras la descargar de la información del dispositivo, la mascota será restituida al hermano de la víctima, Rodolfo Pérez Algaba.

Fuente: Infobae