La joven que auxilió a Carlos Bustos, está “muy angustiada” y no cuenta con asistencia oficial. El fiscal Lorenzo Latorre está a cargo de resolver el caso

El lunes por la noche, Carlos Víctor Bustos escuchó los gritos y eligió no quedarse inmóvil en su casa de la calle Gibson en Llavallol mientras le robaban a una vecina. Salió a defenderla y recibió un tiro en la cabeza. Sofía, otra vecina en la cuadra tomó la misma decisión luego de escuchar el disparo, aunque tomó el recaudo de esperar unos segundos. Así, corrió a ayudar a su vecino herido.
Las secuelas del episodio se hacen sentir. En diálogo con Infobae, Sofía aseguró que no podía hablar del tema “por orden de su psicóloga”. Admitió estar muy angustiada y dijo que no cuenta con asistencia a la víctima del municipio ni de la provincia. Y, en las últimas horas, tuvo que dejar la casa en la que vivía.
El relato que hizo del momento explica la decisión. “Escuché el tiro, salí y vi a Carlos tirado en el piso, con un tiro en la cabeza”, contó a TN este martes, horas después del crimen. “Atiné a ir corriendo al Hospital de Llavallol que lo tenemos a una cuadra, pero dijeron que no podían salir porque no tenían guantes”, indicó.
Por lo pronto, dos adolescentes de 16 años y un joven de 25 fueron detenidos como sospechosos del crimen de Bustos.
Fuente: Infobae
