Ocurrió en la ciudad correntina de Curuzú Cuatiá. Las víctimas tenían 5 y 8 años. La acusada quedó internada con heridas superficiales

Ayer miercoles, luego de que su hermana no le contestara el teléfono durante todo el día, una mujer se acercó hasta su casa del barrio Santa Rosa, en la ciudad correntina de Curuzú Cuatiá, porque sospechaba que algo extraño ocurría.
No se equivocó, aunque jamás imaginó la escena horrenda con la que iba a encontrarse. La joven le abrió la puerta completamente cubierta de sangre, casi fuera de sí, y le dijo una frase que la estremeció: “Silencio, te pido que no hagas ruido porque los chicos están durmiendo”. Asustada, la mujer entró a la casa y halló a sus dos sobrinos, un nene de 8 años y una nena de 5, tirados en el piso sobre un gran charco de sangre. Luego, llamó a la Policía.
Cuando llegó el personal de los bomberos y de la Comisaría Primera de Curuzú Cuatiá, constataron que los niños habían sido asesinados con un cuchillo de gran tamaño. El menor de los chicos tenía una herida, mientras que la hermana mayor tenía al menos cuatro cuchillazos. Los datos de la autopsia todavía se desconocen.
La madre de los menores, por su parte, intentó suicidarse con la misma arma con la que supuestamente cometió el doble crimen pero apenas llegó a realizarse unos pocos algunos cortes superficiales. Fue trasladada al hospital Fernando Irastorza, donde permanece internada, en calidad de detenida, según confirmaron fuentes judiciales a Infobae.
Fuente: Infobae
