Fueron dos los simpatizantes de la Albiceleste que tuvieron que ser trasladados luego del ataque de los aficionados de la Verdeamarela y la represión policial

La secuencia representa la violencia de la que fueron víctimas los hinchas argentinos en el Maracaná. Residentes o turistas, más de 3000 fanáticos del campeón del mundo se acercaron al mítico recinto para ver a La Scaloneta ante Brasil, pero la excursión resultó como la continuidad de la barbarie que padecieron los aficionados de Boca en la final de la Libertadores.
El duelo por Eliminatorias Sudamericanas apenas si había llegado a los himnos cuando luego de un intercambio de asientos entre parte de los locales (en enorme mayoría) y un grupo de los visitantes, la policía irrumpió para reprimir solo a los vestidos de albiceleste. Y con una brutalidad pasmosa. Tal fue el nivel de salvajismo que el plantel de Argentina intervino, primero acercándose al lugar para pedir calma y que los uniformados terminaran con el hostigamiento, y luego, capitaneado por Lionel Messi, retirándose del campo de juego a modo de protesta.
Fuente: Infobae
