Mientras se definen los cambios a la ley ómnibus, para el Gobierno es clave que el mercado cambiario recupere cierta tranquilidad luego de los fuertes aumentos que tuvo en lo que va de enero

El dólar metió presión en el arranque del año, incluso más de lo que se había imaginado el equipo económico, pero también bancos y analistas. El contado con liquidación terminó la semana en máximos nominales, por encima de los $1.300 y acumula una suba de 47% desde el piso que había tocado en los últimos días del 2023. El dólar MEP y el libre también finalizaron por arriba de los 1.200, es decir un escalón abajo.
Detrás del nuevo aumento de la brecha -que roza el 50% entre el CCL y el dólar oficial- parece haber más de una causa. Una de las más citadas es que la tasa de interés se mantiene en terreno fuertemente negativo en términos reales: los bancos pagan 110% anual de tasa, cuando la inflación supera el 210 por ciento.
Fuente: Infobae
