En el proyecto propone una suba del 28% el presupuesto universitario y del 94% para el organismo de inteligencia; marcha atrás con la ley que garantiza 6 puntos del PBI para la educación media e inicial

Las prioridades de un gobierno suelen reflejarse en sus previsiones presupuestarias. El primer proyecto de ley de presupuesto que presentó Javier Milei al Congreso revela algunas paradojas. Una de ellas, por caso, es que mientras se le destina un aumento del 28% a las 60 universidades en todo el país y, en paralelo, se suspende la ley de financiamiento educativo, a la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) se le asigna el doble del presupuesto que el actual.
El anunciado veto presidencial a la ley que aumenta el financiamiento a las universidades colocó a la comunidad educativa en estado de alerta. El Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) había solicitado al Gobierno un presupuesto de 7,2 billones para atender los gastos salariales y de funcionamiento el año próximo; la respuesta del Gobierno fue una asignación anual de 3,8 billones, casi la mitad.
