La Ciudad de Buenos Aires presentó ayer una ambiciosa reforma educativa del nivel secundario. En diálogo con Ticmas, Mercedes Miguel, ministra de Educación porteña, señaló que el cambio apunta a transformar la forma en que los estudiantes aprenden y avanzan en su trayectoria escolar

El sistema educativo de la Ciudad de Buenos Aires está a punto de experimentar una transformación profunda con la implementación del programa “Secundaria Aprende”, que propone modernizar la educación a partir de cuatro pilares en vistas a una renovación y rediseño de la organización escolar:
– La organización de los contenidos: Si bien se mantiene el diseño curricular y el plan de estudios de 5 años (6 para las técnicas) no se modifica, se pasa de un sistema organizado por años a uno de progreso por nivel en cada materia, similar al formato del nivel universitario. Esto significa que no habrá más materias previas, pero que los estudiantes deberán aprobar el nivel de una disciplina para avanzar al siguiente.
– La evaluación de los aprendizajes: Examenes bimestrales donde los estudiantes demuestren comprender lo aprendido. Cada nivel tiene contenidos nodales y contenidos de profundización. Para la aprobación, los alumnos deben acreditar el 100% de los contenidos nodales.
– La organización de la escuela: Al abandonar el sistema gradual, la escuela va a tener que reacondicionar espacios con una nueva distribución para que los estudiantes puedan llevar adelante sus talleres y laboratorios. El Ministerio de Educación, además, brindará acompañamiento a las escuelas con capacitación a los docentes y directores en torno a la planificación y desarrollos de proyectos interdisciplinarios.
– La organización docente: El programa “Secundaria Aprende” promueve la presencia de profesores con mayor carga horaria en una misma escuela, evitando la figura del “docente taxi”, lo que implica un mayor nivel de acompañamiento y conocimiento sobre los estudiantes.
Estas cuatro dimensiones persiguen un tipo de educación más eficiente, con el estudiante como protagonista de su aprendizaje. Además, este modelo elimina la repitencia —cuando ha sido ampliamente demostrado que repetir un año completo no solo no mejora el aprendizaje, sino que, muy por el contrario, incrementa la deserción escolar especialmente entre los alumnos más vulnerables— y pone el peso en el aprendizaje de los conocimientos de cada disciplina. De esta manera, por ejemplo, si un estudiante no aprueba Matemática de 3° año, no podrá cursar Matemática de 4° hasta que supere la materia pendiente.
En diálogo con Ticmas, la ministra de Educación, Mercedes Miguel, explicó que esta reforma se logró luego de meses de debates con todos los actores del sistema educativo: “No es que amanecimos y dijimos ‘Vamos a cambiar la escuela’; este nuevo modelo lo trabajamos con supervisores, rectores, coordinadores de área, profesores, estudiantes que aportaron qué deberíamos modificar, sindicatos”, dice. Son cambios que buscan adaptar la secundaria a las necesidades actuales y garantizar que cada estudiante avance realmente cuando haya adquirido los conocimientos necesarios. El proyecto comenzará el año próximo con 30 escuelas piloto, a las que han nombrado “Pioneras”.
Fuente: Infobae
