En un summit organizado por KPMG habló Ricardo Arriazu y funcionarios de Economía dijeron que se estudian cambios para eliminar tributos distorsivos y bajar la presión impositiva

KPMG Argentina reunió a más de 150 ejecutivos y especialistas en el “Tax & Legal Leadership Summit 2026”, realizado el 28 de mayo en el Hotel Hilton, donde funcionarios del Ministerio de Economía y referentes del sector privado coincidieron en que una futura reforma tributaria buscará bajar la presión impositiva, reducir tributos distorsivos y dar previsibilidad a la inversión, según informó KPMG en un comunicado difundido en Buenos Aires el 5 de junio.

El orador de cierre del encuentro fue el economista Ricardo Arriazu, uno de los especialistas más escuchados por el Gobierno de Javier Milei.

Arriazu habló de estadísticas macroeconómicas, perspectivas del comercio exterior y otras variables, augurando un importante flujo de divisas ingresando a partir de este año, que viene por exportaciones de la agroindustria y el sector energético, y que le dará a la economía del país un importante soporte de financiamiento. “El saldo de los últimos 12 meses de la balanza comercial está muy por encima de mis proyecciones. Yo tenía un superávit para este año de 13.500 millones de dólares que era mejor que del año pasado. Ahora estoy en 20.000 millones con superávit en cuenta corriente”, dijo.

Arriazu estimó que este año se crecerá un promedio base de 3,5%, aunque señaló que la variación hacia arriba o hacia debajo de ese porcentaje dependerá de si los argentinos compran más o menos dólares. “En este momento lo que se necesita es que la economía real mejore. Si mejora, la oportunidad argentina es fabulosa. Para 2030 vamos a estar exportando -sólo de energía- más de 30 mil millones de dólares. Los planetas se alinearon. Tenemos una oportunidad espectacular. Pero Argentina tuvo muchas veces oportunidades que desperdició. Espero que esta vez la aprovechemos”, concluyó“, expresó.

Ingresos Brutos

Uno de los datos más concretos del encuentro surgió de la última encuesta anual de impuestos de KPMG Argentina, presentada por Fernando Quiroga Lafargue, socio de Tax&Legal: según ese relevamiento, realizado entre más de 80 especialistas impositivos de empresas medianas y grandes, Ingresos Brutos fue señalado como el impuesto que más encarece los precios de bienes y servicios, con una incidencia superior al 60%, frente al 54% del año anterior.

Quiroga Lafargue sostuvo, según KPMG, que “Ingresos Brutos sigue siendo el impuesto que encarece de manera determinante los precios de productos y servicios. La brecha que saca este gravamen por sobre los demás es muy elocuente”. También afirmó: “Es bastante improbable el éxito de una reforma fiscal profunda, que haga foco en la productividad y en el desarrollo, sin apuntar a una readecuación de este gravamen y a moderar fuertemente la superposición de regímenes de recaudación provinciales”.

El encuentro reunió a ejecutivos y profesionales de impuestos de compañías que operan en la Argentina. La apertura estuvo a cargo de Rodolfo Canese, socio de Tax de KPMG Argentina, quien planteó que la toma de decisiones empresariales exige integrar información laboral, fiscal y financiera en un contexto en el que “cada vez hay más actores que influyen en los negocios”.

Economía confirmó que analiza cambios al sistema tributario

El panel de apertura estuvo dedicado a los “Lineamientos para una reforma fiscal Argentina” y contó con la participación de Claudia Balestrini, subsecretaria de Ingresos Públicos de la Nación, y Juan José Imirizaldu, director nacional de Impuestos, ambos del Ministerio de Economía. Los dos funcionarios explicaron el funcionamiento de sus áreas y ratificaron que el Gobierno estudia modificaciones al esquema vigente con la intención de consensuar una reforma de fondo que impulse la actividad económica y las inversiones.

Balestrini afirmó: “En poco tiempo hicimos una reducción drástica de los derechos de exportación y también de importación”. La funcionaria agregó que el objetivo oficial es que “el sistema tributario no interfiera en quien decida invertir en el país y al mismo tiempo que la rentabilidad de una actividad no dependa de su tratamiento fiscal”

Sobre la reforma en estudio, Balestrini señaló que el trabajo apunta a “no generar dispensas sino a revertir inequidades”. También resumió el enfoque oficial con esta definición: “Se busca disminuir la presión tributaria, eliminando gradualmente el efecto de impuestos distorsivos, pero siempre con el sentido de la responsabilidad en el cuidado de los recursos públicos y del equilibrio fiscal”.

La subsecretaria remarcó además la necesidad de mantener un vínculo fluido entre el sector público y el privado para diseñar normas “eficientes y efectivas” alineadas con los objetivos económicos del país, según KPMG.

Los tratados para evitar la doble imposición aparecieron como una herramienta de previsibilidad

Imirizaldu expuso sobre el avance de convenios internacionales destinados a eliminar la doble imposición. Indicó que ya hubo aprobación parlamentaria de acuerdos con TurquíaChina y Austria, y que el Ministerio de Economía trabaja en esa misma línea para alcanzar tratados con Estados Unidos, India, República Checa y Uruguay.

El director nacional de Impuestos afirmó que esos tratados aportan “certeza, seguridad jurídica y previsibilidad para las inversiones” al definir cómo se pagarán los impuestos en cada jurisdicción. También destacó la aprobación en el Congreso del Instrumento Multilateral, conocido como MLI, que actualiza los convenios ya suscriptos y vigentes bajo parámetros internacionales de transparencia y con cláusulas destinadas a evitar abusos.

La conferencia de cierre, a cargo de Quiroga Lafargue, se tituló “Claves fiscales 2026: qué dicen los datos y hacia dónde vamos”. Allí se presentaron los resultados del relevamiento que volvió a ubicar a Ingresos Brutos en el centro de la discusión sobre costos, competitividad y diseño de una eventual reforma fiscal.

Fuente: Infobae