El jefe provincial cuestionó con dureza la continuidad del Jefe de Gabinete en el Gobierno nacional. Sin embargo, rechazó los pedidos de censura y sostuvo que la decisión final debe tomarla el presidente Javier Milei

El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, lanzó fuertes cuestionamientos al jefe de Gabinete nacional, Manuel Adorni, al referirse a las denuncias que lo involucran y al manejo político que el funcionario realizó frente a la polémica. “Si fuera funcionario de Santa Fe no estaría desde hace rato en su cargo”, arremetió sin vueltas.
Aunque evitó respaldar los pedidos de la oposición para avanzar con una moción de censura en el Congreso, dejó en claro que, bajo los criterios de su administración provincial, una situación de esas características habría tenido consecuencias inmediatas.
Apenas dos días después de que ambos coincidieran en Rosario durante los actos oficiales por el Día de la Bandera encabezados por el presidente Javier Milei, Pullaro dijo: “Al menos le hubiésemos exigido ir a la Justicia mucho más rápido y que explique todo”.
El gobernador consideró que la situación generada en torno al funcionario nacional trasciende a una persona o a un gobierno determinado y termina afectando la confianza de la ciudadanía en las instituciones. “No es una situación feliz para nadie. Le hace mal a la República Argentina”, sostuvo al ser entrevistado por Radio2. Además, opinó que la polémica impactó sobre una gestión nacional que hasta hace pocos meses “atravesaba uno de sus mejores momentos en términos de imagen pública”.
Durante el reportaje, Pullaro vinculó la situación con un problema estructural de la política argentina: la pérdida de credibilidad generada por los escándalos de corrupción. “A veces la gente piensa que somos todos iguales”, advirtió.
Según explicó, cada episodio de este tipo perjudica a quienes intentan desarrollar una gestión basada en la transparencia y la eficiencia. “Golpea a todos los que hacemos política y que creemos que las cosas pueden cambiar”, señaló.
El mandatario insistió en que la dirigencia tiene la obligación de responder rápidamente cuando surgen sospechas o denuncias que puedan afectar la confianza pública.
Pullaro también aprovechó para exponer cuáles son los principios que exige a los integrantes de su gabinete. “Yo les pido a mis funcionarios honestidad, austeridad y eficiencia”, aseguró.
En ese sentido, remarcó que la honestidad debe ser un requisito básico para cualquier persona que ocupe un cargo público. “No robar es fácil. El problema es ser eficiente y ser austero en la gestión”, expresó.
Para el gobernador, la ciudadanía no sólo exige transparencia sino también resultados concretos, especialmente en un contexto económico complejo donde gran parte de la población enfrenta dificultades para llegar a fin de mes.
Por qué no saludó a Adorni en el acto del Día de la Bandera
Las declaraciones se producen apenas dos días después de que Pullaro y Adorni compartieran el acto oficial por el Día de la Bandera en Rosario, encabezado por el presidente Javier Milei.
Consultado sobre si había saludado al jefe de Gabinete durante la ceremonia, el mandatario santafesino reconoció que no existió ningún contacto entre ambos. “No lo saludé, pero no por nada en especial”, explicó.
Según relató, al llegar mantuvo conversaciones con otros integrantes del gabinete nacional, entre ellos Luis Caputo, Federico Sturzenegger, Patricia Bullrich y Alejandra Monteoliva.Luego, los funcionarios se retiraron sin que se produjera un encuentro con Adorni. “No cruzamos ni saludo ni mirada. Tampoco le hubiese negado el saludo, pero no se dio”, aclaró.
Por su parte, la vicepresidenta Victoria Villarruel, quien asistió al acto invitada por Pullaro y no por la Casa Rosada, fue una de las voces más críticas respecto de la participación de Adorni en la ceremonia. Al ser consultada sobre el respaldo que recibió el funcionario durante la jornada, afirmó: “No era un acto para apoyar a Adorni. Y no hay nadie más peleado con los valores de Belgrano que Adorni”.
Incluso fue más allá al referirse a la presencia del funcionario nacional en el centro de la escena política durante la celebración. “Lo de Adorni está totalmente de más”, sentenció.
Rechazó una moción de censura
Pese a su postura crítica, Pullaro tomó distancia de los sectores que promueven una interpelación o una moción de censura contra el funcionario nacional. “El presidente pone sus funcionarios y los saca”, afirmó.
De esta manera, dejó en claro que considera que la responsabilidad política sobre la continuidad de los integrantes del gabinete corresponde exclusivamente al jefe de Estado.
Sin embargo, volvió a insistir en que una situación similar dentro de Santa Fe habría tenido otro tratamiento. “Ya hubiese estado hace mucho tiempo sentado ante la Justicia explicándole a un fiscal o a un juez si es necesario”, sostuvo.
Y agregó: “Si esa explicación le cerraba a la Justicia, le iba a cerrar a la sociedad y posiblemente lo mantendríamos en el cargo si esa explicación era sólida. Pero no hubiésemos mantenido una situación así durante tanto tiempo”.
A pesar de sus críticas hacia Adorni, el gobernador admitió que mantiene buena una relación institucional con la Casa Rosada y manifestó en reiteradas oportunidades la necesidad de construir consensos para resolver los problemas económicos y sociales del país.
Fuente: Infobae
