La autoridad monetaria realizó una operación de pase pasivo que modifica el horizonte de pagos en moneda extranjera y suma nuevas entidades internacionales al esquema

El Banco Central (BCRA) anunció la cancelación de la totalidad de sus operaciones de pase pasivo (REPO) vigentes en su balance por un monto total de USD 6.000 millones y la concertación de una nueva transacción por ese mismo monto con diez bancos internacionales de primera línea. El nuevo acuerdo extiende el vencimiento de esas obligaciones hasta septiembre de 2028, después de las elecciones presidenciales, desplazando los compromisos que originalmente recaían en 2026 y 2027.
Esta medida tiene como principal objetivo, según el comunicado oficial, fortalecer la posición de liquidez en moneda extranjera y dotar de mayor previsibilidad al flujo de divisas, lo que permite un “funcionamiento ordenado del mercado de cambios local”. La entidad conducida por Santiago Bausili remarcó que la operación mejora el perfil de vencimientos y permite reducir nuevamente el costo de financiamiento, además de ampliar la cantidad de bancos internacionales participantes.
La operación se instrumentó utilizando títulos BONAR disponibles en la cartera del BCRA. En una subasta realizada el pasado 30 de junio, la autoridad monetaria registró ofertas por USD 8.250 millones, cifra que superó ampliamente el monto licitado y que, en palabras del comunicado, “demostró la confianza sostenida de bancos internacionales en el ordenamiento macroeconómico de la Argentina y en el fortalecimiento del balance del BCRA”.
El BCRA informó que abonará una tasa de interés equivalente a la tasa SOFR-USD más un spread de 4,00% en virtud de la operación. La entidad confirmó que continuará implementando acciones orientadas a sostener el equilibrio macroeconómico y monetario alcanzado, fortalecer su balance y consolidar un entorno de previsibilidad y estabilidad.
Vencimientos que se alargan
El BCRA renovó tres compromisos de deuda que tenía con bancos internacionales. El primer tramo, anunciado en enero de 2025, sumaba USD 1.000 millones y tenía vencimiento en mayo de 2027, garantizado con títulos BOPREAL Serie 1-D, y una tasa de SOFR más 4,75%. El segundo, ampliado en junio de 2025, ascendía a USD 2.000 millones con vencimiento en abril de 2027, también garantizado con los mismos títulos y una tasa de SOFR más 4,50%. El tercer tramo, formalizado en enero de 2026, correspondía a USD 3.000 millones a un plazo de 372 días, con vencimiento en enero de 2027, en este caso respaldado por Bonar 2035 y 2038, y una tasa de SOFR más 4,00%
Con la nueva operación, estos tres préstamos se unifican en un único esquema de vencimientos que se extiende hasta septiembre de 2028. La tasa a pagar es de SOFR más 4,00%, lo que implica una rebaja respecto a los dos primeros tramos y mantiene el mismo spread respecto al tercero. Esto significa que el costo de mantener estas divisas se reduce, lo que genera un alivio financiero en las cuentas del Central.
Hoy, la tasa SOFR a un año está en 3,66%, lo que sumado al spread lleva el costo financiero para la autoridad monetaria al 7,66%
De esta manera, el BCRA logra conservar estos USD 6.000 millones en sus reservas por un plazo mayor, postergando los pagos más allá del final del actual mandato presidencial de Javier Milei, previsto para diciembre de 2027. Así, la entidad fortalece su posición cambiaria y suma previsibilidad al cronograma de pagos en moneda extranjera.
Los vencimientos despejados por el Central durante el año 2027 se suman al “blindaje” con el que la entidad busca estar lista para enfrentar la habitual volatilidad electoral que azota al mercado argentino. En los últimos días, el vicepresidente del BCRA Vladimir Werning había asegurado que lograron acumular “poder de fuego” por el equivalente a USD 20.000 millones de los que estos USD 6.000 millones anunciados hoy son una parte.
Otros dos intrumentos, la reducción del libro de posiciones en el mercado de futuros de manera tal de poder intervenir en esa plaza durante el año próximo y la reactivación de swaps de monedas bilaterales que estaban indisponibles y que suman ahora poder de intervención en caso de que el proceso electoral se traduzca en tensiones cambiarias durante 2027.
Fuente: Infobae
