Los números de los especialistas se van achicando y, en algunos casos extremos, caen hasta el 2% cuando en enero esperaban hasta 3,5 por ciento. Entre los factores identifican la negativa del Gobierno a salir al mercado internacional y el freno del crédito por el aumento de la mora

Analistas privados, inversores y consultoras están recortando sus expectativas de crecimiento de la economía argentina para este año. Las previsiones, que todavía se mantienen en números positivos, muestran que el optimismo respecto de la expansión del producto se ha ido agriando en los últimos meses por motivos que, según argumentan los especialistas, incluyen datos pasados menores a los esperados, un freno al crédito en pesos en medio del pico de mora y hasta el hecho de que el Gobierno no ha recuperado aún su capacidad de emitir deuda en el mercado internacional a una tasa aceptable.

Bárbara Guerezta, directora de estrategia macro y soberana de Latin Securities Argentina, planteó que la economía se mantuvo estancada en los últimos meses. “La economía se encuentra actualmente estancada: desde el pasado diciembre hasta hoy, la economía no ha crecido en términos ajustados estacionalmente”, explicó en diálogo con la agencia internacional Bloomberg. “El gobierno decidió mantener una política monetaria mucho más restrictiva de lo que esperábamos al no recurrir al endeudamiento exterior, y esa fue una de las razones por las que revisamos nuestra proyección”, agregó la especialistas en declaraciones al medio especializado. Frente a ello, Latin Securities Argentina redujo su proyección de crecimiento para este año al rango de 2% a 2,5% cuando en enero pasado era de 3% a 3,5 por ciento.

En la consultora Eco Go también recortaron las proyecciones de crecimiento para este año. Lucio Garay Méndez marcó que, al inicio del 2026, calculaban un crecimiento de 2,7% para el Producto Bruto Interno (PBI) y que ahora esa proyección descendió a 2,0%, lo que significa una baja de 0,7 puntos porcentuales (p.p.). “Luego de las elecciones la recuperación de la actividad fue más lenta. El crédito no volvió a ser un driver de la economía en gran medida por los niveles de morosidad que alcanzaste en paralelo a la caída del ingreso disponible. Por otra parte, la aceleración inflacionaria que hubo a principio de año también demoró la recuperación de poder adquisitivo que incidió negativamente en el consumo y que explica parte del recorte en las proyecciones de crecimiento”, detalló.

En el caso de Analytica, el recorte de la proyección de crecimiento fue marginal ya que la cifra que esperaban nunca estuvo tan alta como la de sus pares, según declaró el economista Claudio Caprarulo. “Nuestro escenario base se encuentra levemente por debajo del 2% de crecimiento, respecto a nuestra proyección inicial hicimos un recorte marginal. Los drivers del consumo interno desde fines del año pasado marcaban señales de estancamiento, mientras se descontaba que la política fiscal y monetaria del Gobierno continuaría siendo contractiva”, afirmó.

Las sucesivas revisiones también quedaron reflejadas en los informes del Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM) elaborados por el BCRA. Los datos de julio de 2026 muestran que la mediana de las proyecciones de crecimiento anual del PBI para el cierre del año descendió a 2,7%, lo que implica una caída de 0,8 p.p. respecto de la estimación registrada en diciembre de 2025, cuando la perspectiva se ubicaba en 3,5%.

El REM de diciembre de 2025 ya marcaba una diferencia pronunciada respecto de las proyecciones oficiales del Gobierno, que en el presupuesto anual contempló una meta de crecimiento del 5%. Los economistas consultados por el Banco Central recortaron esa expectativa y la ubicaron en 3,5%, casi 1,5 p.p. por debajo de la cifra establecida en el presupuesto.

Quien mantuvo su proyección de crecimiento para la Argentina fue el Fondo Monetario Internacional (FMI). En el último Wolrd Economic Outlook (WEO), que se presentó a principios de julio, se mantuvo la estimación de expansión de 3,5% en 2026 4% en 2027. Mientras que el organismo internacional revisó las perspectivas de varias de las principales economías, con mejoras para Brasil y China y recortes para la zona euro y México.

Confesión oficial

Pero no solo los privados recortan las proyecciones de crecimiento sino que también el presidente del Banco Central de la República Argentina (BCRA), Santiago Bausili lo hizo. “Del 2024 hasta hoy, es una economía que crece despacio, en torno al 2% anual. Mucho más despacio de lo que nos gustaría”, reconoció en la Bolsa de Comercio de Mendoza semanas atras. La declaración refuerza la percepción de que el ritmo de expansión se mantuvo por debajo de las expectativas del inicio de año y que la dinámica actual no genera los resultados esperados por el equipo económico.

A lo largo de 2026, la economía argentina no logró revertir la tendencia de estancamiento que se instaló desde fines del año anterior. El análisis de las causas detrás del recorte en las proyecciones de crecimiento para 2026 muestra la influencia de la política monetaria restrictiva, la debilidad del crédito, la morosidad y la erosión del poder adquisitivo. Ahora, con las medidas que se anunciaron recientemente, el Gobierno parece embarcado en dar vuelta está situación o en generar que el crecimiento de los sectores más pujantes como Vaca Muerta y el campo derrame la resto de la economía como sugirió la titular del FMI, Kristalina Georgieva en su visita al país.

Fuente: Infobae