El juez de la Corte Suprema explicó el rechazo de una queja presentada por la defensa de la ex presidenta y reclamó completar el máximo tribunal

Lorenzetti fue consultado por la cautelar que suspendió la aplicación de la Ley Penal Juvenil y que luego la Cámara revirtió. El magistrado evitó evaluar el criterio de otros tribunales, aunque recordó una doctrina de la Corte sobre las medidas cautelares contra normas aprobadas por el Congreso.

“Es una decisión judicial que nosotros no podemos opinar sobre las decisiones de otros jueces”, expresó. Luego agregó: “Lo que sí tiene la Corte, una jurisprudencia, es que no se puede suspender una ley de modo general”.

Sobre la reducción de la edad de imputabilidad a 14 años, Lorenzetti respondió que la medida le parece “insuficiente”. Señaló que el debate penal requiere un abordaje más amplio que una modificación puntual de la legislación.

“Los problemas no se solucionan con medidas de ese tipo”, afirmó. Y agregó: “Puede alguien pensar que ayuda, otros pueden pensar que no ayuda, pero la realidad es que el problema no se va a solucionar así. Son problemas complejos”.

El juez también sostuvo que la Corte debe volver a contar con sus cinco integrantes, tal como establece la ley. “Hay que cumplir con las leyes, hay que integrarla a la Corte, por supuesto”, señaló.

Lorenzetti sostuvo que una integración de tres miembros concentra demasiada capacidad de decisión. “No hay que darle tanto poder a nadie. Tres personas decidiendo todo lo que decidimos, que es mucho, es demasiado”, afirmó.

En otro tramo de la entrevista, cuestionó los insultos del presidente contra la prensa. “Yo no los comparto”, dijo, aunque recordó que existieron otros períodos con “ataques fuertes” tanto a los jueces como a los medios de comunicación. “Nosotros lo hemos resistido”, expresó.

Consultado sobre eventuales presiones del gobierno de Javier Milei, el juez de la Corte Suprema respondió que no las recibió. “No hemos tenido presiones. En este año, ninguna”, aseguró. También dijo que no hubo interferencias y aclaró que los conflictos entre el Poder Ejecutivo y el máximo tribunal suelen aparecer a partir de casos concretos.

Sobre la muerte del fiscal Alberto Nisman, Lorenzetti evitó formular una opinión por tratarse de una causa en trámite. “No puedo opinar porque es una causa que está en trámite. Probablemente nos llegue a nosotros”, afirmó. Solo señaló que “han avanzado distintas pericias” y reclamó investigaciones específicas para las megacausas. “En el caso Nisman, la escena del crimen se contaminó”, sostuvo.

El magistrado también rechazó la posibilidad de revisar normas como el matrimonio igualitario o la interrupción voluntaria del embarazo. “Yo creo que hay consensos básicos en la Argentina y generaría una gran resistencia”, sostuvo.

Fuente: Infobae