Los testigos del caso no los reconocieron en las ruedas. Las condiciones impuestas por la Justicia que deberán cumplir

La Justicia de Dolores dispuso la inmediata libertad de los dos menores detenidos tras el crimen de Tomás Tello, el joven de 18 años asesinado por una patota durante los festejos de Año Nuevo en Santa Teresita, luego de que no fueran reconocidos por cuatro testigos en una rueda, informaron fuentes judiciales a Infobae.
La medida de prueba que alivió la situación de los adolescentes había sido solicitada por la fiscal Mónica Ferre, del Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil del Departamento Judicial de Dolores. Con el resultado negativo, María Fernanda Hachman, titular del Juzgado de Garantías del Menor 1 de Dolores, dispuso su libertad. Sin embargo, seguirán imputados en el expediente en manos del fiscal Pablo Gamaleri, titular de la Unidad Funcional de Instrucción N°11 de Mar de Ajó, detallaron las fuentes. Al mismo tiempo, deberán cumplir una serie de condiciones impuesta por Hachman.
En primer lugar, deberán fijar domicilio, del cual no podrán ausentarse o abandonar por más de 24 horas, sin causa que lo justifique. En caso de cambiar de domicilio, deberán informarlo. Al mismo tiempo, tienen “prohibición absoluta” de portar armas de cualquier tipo; están obligados a someterse al control del Centro de Referencia de Dolores -donde permanecieron alojados- y del juzgado y deberán presentarse cada vez que les sea requerido.
Por último, la jueza prohibió el contacto entre ambos, sea por redes sociales, telefónico o por terceros, al menos, durante el proceso. En el caso de que no aparezcan evidencias en su contra, los menores pueden sobreseídos y, de esta manera, no llegarán al juicio. De acuerdo a las fuentes, ese parece ser el escenario más probable.
Fuente: Télam
