El Presidente empieza una semana decisiva, con desafíos simultáneos en la política doméstica e internacional. El radicalismo y los partidos provinciales tienen la llave para evitar un fracaso en el Senado. Un nombramiento clave y el factor Pettovello

Se cumplen hoy exactamente seis meses desde que Javier Milei asumió la Presidencia de la Nación. Una octava parte del mandato. El líder libertario sabe que enfrenta momentos decisivos, donde empiezan a jugar las urgencias de los que los votaron, de los que todavía lo apoyan y de factores de poder que depositaron en él un voto de confianza para el cambio. Parece mucho más tiempo, pero son seis meses en los que se produjo un reseteo de muchas lógicas políticas que antes eran relativizadas o subordinadas a otras prioridades. De combatir la inflación a impedir los piquetes, de reducir el tamaño del Estado a promover el empleo privado, de destratar a policías y militares a reivindicarlos. Son algunas, entre muchas cosas, que cambiaron desde el 10 de diciembre pasado.
Igual, Milei tiene poco para celebrar. Llegó al 10 de junio con un ajuste draconiano que redujo los ingresos de las clases medias y medias y bajas, aumentó el desempleo, le pegó a la producción en general, la inversión y dejó el consumo en niveles históricamente bajos. En resumen, una macro buscando un nuevo punto de equilibrio -con la inflación en baja- y una microeconomía, en el mejor de los casos, tocando fondo.
Fuente: Infobae
