Además de reclamas eliminar el IVA a productos de primera necesidad, se quejan del aporte obligatorio al instituto de capacitación de empleados del comercio, el impuesto para Corporación Vitivinícola Argentina (COVIAR) y cuestionan la presión fiscal en los municipios.

A través de un duro documento, los distribuidores mayoristas salieron a cuestionar varios de los costos que afrontan las empresas del sector. Entre ellos mencionan la carga impositiva, tasas municipales que gravan los calcos de las vidrieras que informan sobre las tarjetas que acepta el comercio y aportes que hacen las empresas al instituto de capacitación de empleados del Comercio.

Los comerciantes afirman que “más del 40% del precio de un producto de primera necesidad son impuestos”. “Hay polémicos aportes injustificables que afectan a la industria y al comercio de productos de primera necesidad, sobre todo, en momentos de crisis”, dice en un documento la Cámara Argentina de Distribuidores y Autoservicios Mayoristas (CADAM).

En primer lugar, CADAM rechaza la contribución patronal “obligatoria” al Instituto Argentino de Capacitación Profesional y Tecnológica para el Comercio. Se trata de un aporte homologado por la Secretaria de Trabajo de la Nación, en el marco del Convenio Mercantil.

“El aporte obligatorio a cargo del empleador es de $3.821,60 por cada empleado de comercio, que alcanzan a 1.2 millones de trabajadores. El INACAP estaría recaudando por mes más de $4.500 millones, que administran ciertos gremios empresarios, con el fin de ‘capacitar’”, dice la cámara.

Fuente: Ámbito