La ampliación de la brecha podría tener un doble impacto: que los importadores que operan con CCL trasladen su mayor costo a precios o que migren al mercado oficial y le demanden divisas al BCRA

Al cabo de una semana en que tanto el dólar blue como el riesgo país treparon a 1.500 (pesos en el caso de la divisa, puntos básicos en el del indicador que elabora el banco J.P.Morgan en base a las cotizaciones de los bonos de los soberanos emergentes), el gobierno reaccionó ayer sábado con un anuncio a dos voces. Tanto el presidente Javier Milei como el ministro de Economía, Luis Caputo, hicieron un raid mediático para explicar la política de “emisión cero” y “peso recontra-escaso” que se aplicará desde mañana lunes para “acelerar la desinflación” y quitarle fuerza al dólar, haciendo de la moneda argentina un producto muy escaso.

Sucede que el salto de los dólares libre y financiero durante la semana pone presión no sólo sobre las expectativas sino que también amenaza con filtrarse a precios e incrementar, en los próximos meses, la demanda en el mercado de cambios oficial.

La jornada del viernes fue tensa, con factores externos que contribuyen a la incertidumbre de base en el mercado local. Menores precios de la soja, por ejemplo, podrían ser el motivo detrás del bajo volumen de dólares ofertados en el mercado oficial, lo que se traduce también en menos oferta para el contado con liquidación (CCL) por el que se cursan 20% de las liquidaciones y que cerró la semana en 1.429 pesos.

Fuente: Infobae