Los debates, que están tanto en Diputdos como el Senado, están centrados en proyectos económicos y judiciales que el Gobierno y las provincias consideran prioritarios

Se acerca el inicio del Mundial de Fútbol 2026 y no es una novedad que la Argentina entra en un proceso de paralización. El Congreso no es ajeno a esa realidad.
En este esquema, al que se suma el receso de invierno que también frena la actividad legislativa, en ambas cámaras se está pensando en una última sesión antes de que la pelota empiece a rodar.
En el caso del Senado de la Nación ya hay fecha prevista. El miércoles de la semana que viene, 4 de junio, se volverá a abrir el recinto, donde el eje central será el proyecto de ley del pago a los holdouts, que todavía está en el Senado, pendiente de aprobación y que en la última sesión quedó fuera del temario.
Otro punto que figurará en el temario y que es de interés del Gobierno nacional y de los gobernadores provinciales es el de los pliegos judiciales, por lo que el temario incluirá las 73 carpetas que ya cuentan con dictamen de la comisión de Acuerdos. En ese listado está Ana María Cristina, esposa del juez Marcelo Martínez de Giorgi, quien tiene, entre otras, la causa $Libra. También integra este grupo de pliegos Emilio Rosatti, hijo del presidente de la Corte Suprema de la Nación.
El temario también incluirá un proyecto del Ejecutivo sobre propiedad privada. Con cambios respecto del texto original, establece un mecanismo de desalojo abreviado en casos de usurpación, mientras que para los inquilinos en mora se amplía el plazo de intimación a diez días antes de habilitar la vía judicial.
El proyecto del oficialismo elimina las restricciones para la compra de tierras por parte de extranjeros, por ejemplo en la zona de frontera, pero delega en las provincias la autorización o no.
En medio de esto queda latente la posibilidad de un tratamiento de Zona Fría. Sin embargo, hay pocas chances de que el oficialismo pueda avanzar por dos razones: la primera es que ya los plazos del reglamento no le alcanzan para poder llevarlo al recinto la semana que viene y, la segunda, es que el 25% de los votos en el Senado son patagónicos.
Diputados
En la Cámara Baja aún no hay fecha para una posible última sesión y, en los hechos, tampoco hay apuro ni del oficialismo ni de la oposición. Para estos últimos, la realidad indica que les cuesta conseguir los 129 diputados necesarios para habilitar una sesión que permita a las comisiones emplazar el tratamiento de varios proyectos, como por ejemplo la interpelación al Jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
En el caso del oficialismo, están los proyectos que ingresaron esta semana, en especial el Super Rigi, que ingresó ayer a la Cámara pero que todavía no fue girado a ninguna comisión.
Esto puede cambiar si llegan rápido desde el Senado los proyectos de holdouts y propiedad privada y se obtiene un dictamen del Super Rigi. En ese caso, si el oficialismo logra un tratamiento exprés en las comisiones, podría haber sesión el 10 de junio, un día antes de que comience el Mundial de Fútbol.
“El tema de holdouts puede acelerar una sesión por el cumplimiento de los plazos del acuerdo. Hay que estar atento a eso”, explicó un diputado oficialista.
La referencia de los tiempos tiene que ver con que el acuerdo entre el Gobierno argentino y los bonistas tiene una fecha estipulada para que sea resuelto. En un principio era a fines de mayo, pero se estiró el plazo para cumplir con la aprobación del Congreso y cerrar el acuerdo hasta el 30 de junio de este año. Si no se resuelve, los bonistas retomarán la vía legal para reclamar el pago de la deuda.
Fuente: Infobae
